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Urgente CAMBIO DE hábitos

Chicureanos celebran navidad con sentido

Gisselle Bravo

Joseph Bartelt

 

Susana Leighton


Por Victoria Mordcovich L.

 

Con un 63% de la población que tiene sobrepeso, Chile es el país con mayores índices de obesidad de todo Sudamérica ¿Es posible revertir esas estadísticas alarmantes? Claro que sí: para vivir mejor basta con volver a lo simple y a lo natural.

 

Para  comenzar un día lleno de energía tenemos que elegir un buen desayuno, que contenga cereales integrales, lácteos semi o descremados y frutas o zumo de ellas, que nos ayudaran a prevenir enfermedades cardiovasculares y el cáncer. Además, nos favorecerán la digestión y la ansiedad por su alto contenido de fibra.



La forma en que nos alimentamos deberá cambiar en el corto plazo si lo que queremos es vivir más y mejor. Volver a lo natural, a lo menos procesado, a la forma de comer que tenían nuestros abuelos parece ser la clave para una vida más sana, teniendo en cuenta el último informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que indica que Chile es el país con mayores índices de obesidad de todo Sudamérica.

 

Aquí, un 63% de la población adulta tiene sobrepeso, lo cual se debería, principalmente, a factores de sedentarismo y alimentación errónea. El mismo documento señala que nuestro país es el segundo en la región que más alimentos ultraprocesados consume, con un promedio anual per cápita de 201,9 kilos, una cifra que no sólo nos ubica en el séptimo lugar del ránking mundial, sino que resulta preocupante porque se trata de productos que contienen altos niveles de azúcar, grasas y sal, tres elementos sumamente dañinos para la salud.

 

Las estadísticas son alarmantes, pero los especialistas coinciden en que estamos a tiempo de hacer algo. Según la nutricionista Gisselle Bravo, no se trata sólo de la comida sino que, para tener un estilo de vida saludable, es fundamental combinar una buena alimentación con actividad física. “De esa manera podemos prevenir enfermedades crónicas, como la obesidad,  la hipertensión, los problemas cardiovasculares y la diabetes tipo 2, entre otras”, explica la profesional.

 

Pensando en las madres y padres que están en pleno proceso de formación de sus hijos, dice que es importante transmitirles hábitos de alimentación saludable desde edades tempranas.
Una de las pautas básicas es establecer horarios para las comidas e incluir colaciones pequeñas cada 3 horas, ya que eso mejora el metabolismo y contribuye a evitar ayunos en nuestro organismo.

 

En cuanto a los mecanismos, plantea que idealmente se debe preferir la cocina al vapor, al horno o a la  plancha por sobre las frituras. Respecto de las porciones, dice que deben ser moderadas y que es fundamental variar los alimentos, con el fin de adquirir la cantidad adecuada de energía y nutrientes esenciales (proteínas, ácidos grasos, vitaminas, sales minerales y agua).

 

Otra de las recomendaciones de la profesional es aumentar el consumo de frutas, verduras y legumbres, así como limitar el uso de aceite animal. Los lácteos, por su parte, deberían ser bajos en grasas y las carnes magras; y en cuanto al consumo de sal y azúcar, todos coinciden en que se debe limitar al mínimo posible.

 

El cuerpo, nuestra casa

Hoy en día, nadie duda de que la forma en que comemos es determinante para la calidad de vida. La coach ontológico Susana Leighton lo explica de esta manera: “Nuestro estómago es la caldera que transforma el alimento en energía, por lo que el resultado que tendremos dependerá de con qué la llenamos. Como ejemplo podemos pensar la diferencia de la combustión de la madera seca con la húmeda, en donde la segunda –además- es contaminante…igual que un alimento que deja residuos dañinos para el cuerpo”.

 

Según Joseph Bartelt, jefe de proyectos de la empresa Valle Orgánico, la gente en Chile está comenzando a abrir espacios hacia consumos más saludables. Si bien admite que aún queda un largo camino por recorrer en ese plano (como lograr que los productos orgánicos sean más accesibles al bolsillo de ingresos medios) plantea que en pocos años el cambio de paradigmas ha sido impresionante.

 

“Estamos entendiendo que alimentarse bien es prevención, ya que las enfermedades tienen menos posibilidades de aparecer o se manifiestan más tarde”, dice el empresario, quien asegura que el objetivo de Valle Orgánico no es promover conductas extremas, sino poner en la mesa de los consumidores un producto más saludable, con menos azúcar. “Uno se siente mejor cuando se alimenta bien”, opina convencido, mientras hace hincapié en la necesidad de educar a la población. “En el caso de las hortalizas orgánicas, por ejemplo, es importante señalar que no se les aplican pesticidas químicos, por lo que es una agricultura más sana”, detalla.

 

En cuanto a las rotulaciones de los alimentos que estipuló el Gobierno el año pasado, dice que son buenas, pero que en algunas ocasiones resultan invasivas. “Generan un impacto, pero la gente consume igual, como ocurre con las campañas de los cigarrillos”, afirma. En ese sentido, Bartelt plantea que la mejor campaña oficial sería prohibir la venta de productos dañinos en los colegios, aunque está convencido de que el cambio real parte en la casa. “Uno no puede obligar a la gente, pero sí puede enseñarle lo que es bueno”, remata.


Tips básicos para una buena alimentación (*)
1- Tomar agua, 10 vasos diarios. Un músculo deshidratado en un 3% pierde un 10 % de su fuerza y 8% de su velocidad. La hidratación inadecuada compromete la concentración y la coordinación.
2- Dormir. Hacerlo 8 horas diarias ayuda a mantener el peso; la falta de sueño propicia la obesidad.
3- Comer todo tipo de alimentos, sin inclinarse excesivamente por los de un solo tipo o excluyendo algunos. Idealmente, éstos deben ser lo menos procesados posibles, ya que a mayor procesamiento, mayor pérdida de nutrientes.
4- Ejercicio. Es fundamental encontrar un deporte que nos guste y motive para así realizarlo a diario, al menos durante 30 minutos. Una simple caminata nos ayudará a mejorar nuestro sistema cardiovascular y toda la salud en general, tanto física como mental.
5- Masticar lento y tragar con tranquilidad son también maneras de hacer del ritual de la comida un tiempo de descanso.
6-  Si uno se alimenta ordenadamente no debería sentir hambre. La mayoría de las veces, esa sensación de vacío es ansiedad y lo ideal es beber agua para calmarla, en lugar de ingerir lo primero que encontremos a nuestro paso.
7- Evitar el azúcar en todas sus formas.
8- Cambiar la sal corriente por la sal de mar, que tiene minerales necesarios para el organismo. Además, incorporar especias como perejil, romero, albaca, tomillo, etc.
9- Beber una copa de vino tinto diaria, ya que ayuda como antioxidante.
10- Agradecer lo que vas a comer y compartirlo ayuda también a que el acto de comer sea gozoso y sin culpa.
(*)Susana Leighton, Coach Ontológico). VDS



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