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Desde Chicureo

en turnos hasta la U


Por [Victoria Mordcovich L.]

 

Los estudiantes de nuestra zona organizan sus traslados en grupo y mediante un sistema que van perfeccionando día tras día. Con plantillas de Excel o por whatsapp, el mecanismo funciona como pieza de relojería y es digno de imitar por los adultos que viajan hasta sus trabajos solos en auto y podrían optimizar recursos.

 

Antes de terminar el colegio, Daniel Darritchon ya sabía que trasladarse desde Chicureo hasta el Campus de la Universidad Católica en San Joaquín no sería un problema si se adhería al grupo de jóvenes que, desde hace varios años, comparte el esquema de manejo por turnos para llegar a tiempo a sus salas de clase y, al mismo tiempo, ahorrar dinero.

 

“Realmente nos simplifica la vida, por algo somos tantos los participantes”, cuenta Daniel, quien además de usuario casi cotidiano es, desde el segundo semestre de 2016, uno de los administradores de los turnos. En su caso particular, los viajes parten desde la estación de servicios Copec de Piedra Roja, pero también hay autos que salen desde otros puntos de encuentro que definen los participantes una vez conformado cada turno, como el supermercado Montserrat del Algarrobal, en el caso de quienes viven en la zona norponiente de Chicureo.

 

Algo similar a lo de Daniel le pasó a María Jesús González, que estudia para ser Educadora de Párvulos en la Universidad del Desarrollo y a varios de sus amigos que cursan en universidades como la de los Andes o la Andrés Bello, todas ubicadas en la zona alta de Las Condes. “Nos ponemos de acuerdo a través de whatsapp y nos reunimos para salir todos juntos. No es necesario que vayamos todos a la misma U, porque en realidad quedan cerca entre sí; aquí lo importante es que los horarios de salida y regreso nos sirvan”, cuenta la estudiante, quien algunas veces aporta su auto a cambio de $1.000 por pasajero.

 

Si bien la mayoría de los usuarios está satisfecho, algunos plantean que no siempre los conductores cumplen. “En períodos de examen, especialmente, es muy complicado armar el viaje sin que te fallen o lleguen tarde. Todos están estresados y en lo último que piensan es en cumplirle al pasajero que –sea mucho o poco- está pagando por el servicio”, opina Magdalena Fuenzalida, quien nunca tuvo auto propio durante su cursado y dice que es urgente y necesario instaurar un sistema público más eficiente, que transite por Pie Andino y conecte nuestra zona con Lo Barnechea.


El sistema de la Católica es el más profesionalizado y funciona de dos maneras diferentes. La primera opción es la que toman aquellos estudiantes que prefieren dejar organizada de antemano su locomoción para el semestre completo y están dispuestos a comprometerse con sus compañeros de viaje. Consiste en un esquema de 5 pasajeros, que se van rotando para conducir un día de la semana cada uno. En este formato, si aquel que debe manejar un día no puede hacerlo, tiene la responsabilidad de conseguir otro conductor para sus viajeros. Quienes no manejan (llamados “peatones” en la jerga interna del grupo) también tienen la opción de participar en esta modalidad, pero deben conseguir un conductor suplente, a quien le pagan $9.000 semanales para que tome la responsabilidad de manejar por ellos un día extra.

 

María Ignacia Rojas fue usuaria de esta modalidad durante sus cinco años de cursado en Ingeniería Comercial y dice que la recomienda con ojos cerrados. “Es un ahorro muy grande y súper cómodo, porque a principio del semestre los administradores intentan cuadrar tus turnos con los de personas que viven cerca de tu casa así que, en mi caso puntual, no necesitaba ir hasta la Copec sino que me recogían en la entrada de mi condominio y lo mismo hacía yo cuando me tocaba manejar”, dice la joven, que este semestre ya casi no concurre a la U porque está en 6° año de Ingeniería Comercial.

 

El segundo formato, en tanto, es para aquellos que no quieren o pueden comprometerse por el largo plazo. La logística se maneja a través de un grupo de whatsapp para “free riders” (conductores libres), que tiene 250 inscriptos y en el que se cobra $1000 por viaje, ya sea de ida o de vuelta de la universidad.

Si bien el mecanismo es bastante eficiente, el grupo alcanzó su nivel máximo de participación, por lo que algunos estudiantes están en pleno proceso de armado de un nuevo formato que permita incorporar nuevos usuarios.

 

“Estamos diseñando una plataforma automática para que más gente pueda unirse a los free riders, teniendo en cuenta que cada año hay más estudiantes universitarios residiendo en Chicureo”, explica Milan Rafaeli, quien lleva adelante el proyecto junto con otros 4 compañeros y ya tiene disponible el mail contacto.turno@gmail.com, para quienes estén interesados en participar del esquema. Según dice, la idea es tener la nueva plataforma vigente antes de que empiece el próximo semestre y, en una primera etapa, probarla solo para alumnos de la UC. Sin embargo, su objetivo de mediano plazo es poder masificarla y que se convierta en una herramienta cotidiana e indispensable para alumnos de todas las universidades.

 

Los alumnos de la Universidad Adolfo Ibáñez que cursan en la sede de Peñalolén también tienen su red para movilizarse de forma compartida desde nuestra zona. Al igual que las anteriores, funciona vía whatsapp y, hasta ahora, ha sido de gran ayuda para evitar depender de micros o de los padres. “Lo uso mucho porque como todos tenemos horarios distintos, siempre hay alguien que la noche anterior ofrece trasladarte de ida o de regreso para amortizar su propio viaje”, cuenta Lucas Domínguez, estudiante de Ingeniería Comercial de la UAI.

 

Así como muchos de sus compañeros, Lucas opina que viajar en grupo es entretenido y mucho más rápido que hacerlo en transporte público. “Los autos van casi siempre llenos y terminas ampliando tu vida social o interiorizándote con detalles de la carrera sin que ese haya sido el primer objetivo”, comenta.

Así como ellos, muchos adultos podríamos comenzar a organizar nuestros trayectos de tal manera de optimizar recursos, tanto económicos como en pos del medio ambiente. Cada granito de arena es importante si se tiene en cuenta que menos autos circulando, equivale a mejor calidad de aire y mejor vida para todos.VDS

 

 

 



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