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Mónica Farías Fritsch

Cómo abordar nuevas situaciones de “encierro”

Sabemos que los efectos de esta pandemia no es sólo que te podrías contagiar, tú o algún miembro de la familia. Sino, además, que habiendo subido tu comuna o localidad de fase, puede volver a bajar. Eso es lo desesperante, pues el 2020 ya estuvimos varios meses encerrados, restringidos, con educación online de los niños, lo que tuvo un tremendo costo para los mismos niños o estudiantes universitarios, que vieron truncadas sus posibilidades de relacionarse con sus pares. Se vieron deprimidos y desesperados, y especialmente desmotivados en sus estudios cuando esta situación se prolongó por tantos meses en algunos casos. La falta de ejercitar el cuerpo y salir al aire libre también fue un factor que afectó el ánimo, y los que trabajamos en salud mental vimos cómo las consultas aumentaron significativamente.

Los padres que tuvieron que organizarse para hacer sus propios trabajos en casa a la vez de motivar y acompañar sobre todo a los hijos pequeños en los estudios, se estresaron muchísimo. Esto repercutió en la dinámica familiar de tal manera que la violencia y malos tratos aumentaron. Fue nefasto y en algunos casos, gravísimo para muchas familias.

Por otra parte, los profesores estaban sobreexigidos por sus propios establecimientos educacionales, y ellos exigían a los niños, y de paso a los padres, quienes se vieron agobiados, enojados, y hasta cuestionándose si este año volverían a matricular a sus hijos al colegio.

El gran tema es que todos estos enormes sacrificios se pueden hacer, pensando que al menos ya se sube de fase, y el 2021 será mejor, más “normal”. Pero ese es el problema, parece no ser tan claro. Eso es lo difícil y puede ser extremadamente difícil en muchas familias.

Mis recomendaciones en este caso de tener que encerrarse nuevamente serían:

  • Conversar en familia: qué les resultó mejor de todas las estrategias que usaron el año pasado, y qué definitivamente no les resultó o los conflictuó mucho más. En este contexto, acordar reeditar las buenas prácticas, y lo que definitivamente sólo causó más conflicto, buscar soluciones más creativas en forma conjunta. Es una buena forma de encontrar los recursos al interior de la misma familia, de manera armoniosa.
  • Enfocarse en los positivo: es decir mirar lo bueno que puede tener estar todos juntos, trabajar y estudiar en casa, cocinar en colaboración, o por turnos hacer labores de la casa donde también los más pequeños pueden ayudar.
  • Buscar espacios para jugar: juegos de mesa, conversar, para escuchar música y bailar, para hacer deporte online. Hay muchas ofertas de ese tipo en internet. Ya que mover el cuerpo para despejar la mente y descargar tensiones es vital.
  • En la medida de lo posible buscar espacios individuales para meditar, aquietar la mente, conectar con lo espiritual, con las emociones, escribir, cantar, leer, hablar con amigos por videoconferencias.
  • Tomar cursos online que te gusten, ampliar tus horizontes en áreas que tal vez antes no te imaginabas.
  • Tomar sol, aunque sea a través de una ventana, si vives en departamento. Cada vez que salgas a comprar, toma sol conscientemente mientras caminas e imagina que recibes su energía y fabricas vitamina D.
  • No sobreexigirse. Por ejemplo: si un hijo tuyo ese día definitivamente se niega a entrar a clases, porque está aburrido, déjalo. No te estreses tú. Le escribes una nota al profesor, y le solicitas que te envíe la materia por correo. Tu hijo está en su derecho de aburrirse de tanta pantalla. Así le enseñas que también está bien respetarse en lo que se siente. No todo debe ser una obligación.
  • Estar atento a síntomas de angustia o depresión propios o de algún miembro de la familia: baja de ánimo, ahogos, nerviosismo, exceso de rabia o irritabilidad, o llantos, pensamientos o frases negativas (por ej. :no quiero más, me quiero morir, no me quiero levantar más, no me siento bien, no sé qué me pasa, pero ando triste). En estos casos, si esto persiste durante dos o tres semanas, es hora de consultar con un especialista como psicólogo o psiquiatra)
  • Y por último: escribir en alguna parte visible de la casa (Ej. refrigerador) TODO PASA, ESTO TAMBIÉN PASARÁ. ASI ES Y ASÍ SERÁ.

 

Mónica Farías Fritsch

Psicóloga Transpersonal

Hipnoterapeuta – Consteladora Familiar

Terapias y cursos complementarios

www.monicafarias.cl

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