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Rebeca Tello

Bazar Colina: desde la aguja hasta la esclavina

 

Olivia Riquelme tiene 82 años y hace 42 que se vino del sur en búsqueda de un mejor pasar. Llegó a Colina y hasta hoy no logra dejar esta comuna que la recibió como emprendedora y hoy la ve como empresaria.

Revista VDS Chicureo Olivia Riquelme “Bazar Colina”

¿Cómo comenzó a emprender en Colina?

Yo siempre he sido comerciante, igual hice un curso de peluquería y así llegué a Santiago a estudiar. Como vengo de padres comerciantes, me tiró el comercio y me puse a emprender. Hace 42 años me compré un negocito en Colina y desde ese momento me instalé y estoy acá en Av. Gral San Martín. Hoy tengo 3 puestos, que arriendo y atiendo todos los días. Vendo desde agujas, lanas, hilos, disfraces, esclavinas, hasta trajes de huasos.

¿Qué la motivó e inspiró a emprender?

Siempre tenía mercadería, porque vendía puerta a puerta. En ese entonces se vendían muchos chalecos y secadores, eran otros tiempos. Después cuando me compre el negocio me quede acá, he vestido a muchos niños y niñas en Colina con disfraces, ropa de colegio, para días del carabinero, del bombero, San Isidro, el cuasimodo y más.

¿Cómo partió confeccionando esclavinas?

El primer año que llegué a Colina, ya estaba el cuasimodo instalado en esta comuna, entonces como yo hago y creo muchas prendas, empecé a mirar y averiguar cómo eran las esclavinas. Me entró esa curiosidad, empecé a cortar y a crear. Yo soy la que confecciona más esclavinas para niños en la comuna, hago para todas las edades, porque me encantan las tradiciones.

¿Por qué emprender en el cuasimodo?

Aquí es una zona de campo y en ese tiempo salían todos los cuasimodistas a darle la extremaunción a los enfermos, yo me tenía que meter en la historia de esa gran Colina, por que soy sureña y por eso me enamore de esta ciudad y hasta hoy estoy en esta hermosa comuna. Veía que nadie hacía las esclavinas, y menos para niños, así que me puse a confeccionar para los que me encargaban. Como negociante me reinventé y entré al negocio.

Tengo todo el año disponible, incluso vienen de otras comunas a comprarme, incluso desde Maipú. El cuasimodo ahora ya es más grande y está en otras partes. Durante la temporada alta vendo unas 40 esclavinas, por que es importante decir que son de trabajo, uno se demora en hacerlas, algunas son pintadas y otras bordadas.

¿Qué es lo que más le gusta confeccionar?

A mi lo que más me gusta es la ropa de huaso. De huaso tengo todo: zapatos, camisa, pantalón y todo lo demás. Aquí no es fácil encontrar de todas las tallas, nos hemos ampliado a la variedad de cuerpos que hay actualmente y así estar a la vanguardia.

¿A qué más se dedica?

Yo también soy dirigente social, estuve 22 años en la junta de vecinos y ahora pertenezco a la cámara de comercio. Eso me nace a mi, cuando uno tiene la voluntad, le gusta hacer cosas y trabajar por los demás, lo trae en la sangre.

Vengo de un padre que era dirigente, entonces lo tengo dentro del corazón.

Yo soy la vicepresidenta de la cámara de comercio, nunca he querido ser presidenta porque me gusta estar en un puesto más bajo y enseñarles a quienes van a visitarnos. Me gustaría dejar un legado siempre así. Ayudando a los demás.

¿Cuál es su meta?

Mi meta es trabajar este año y jubilarme, yo creo que tengo que retirarme, pero no se si voy a poder hacerlo, porque cuando uno está en esto y le gusta, es difícil salirse.

Hasta aquí he sacado hasta mis nietos adelante, con buenas profesiones, son todos profesionales en mi familia.

¿Qué le diría a Olivia del pasado, cuando empezó su emprendimiento?

Eran otros tiempos, era una lola. Le diría que ya lo he hecho todo, he ayudado mucho a mi comuna y me encanta vivir acá.

¿Qué mensaje le dejaría a las mujeres que emprenden?

Aquí las mujeres son separadas, las mujeres igual corren el cuasimodo, hay que decirles que no dejen de correr. Que hagan cosas que se reinventen, si uno no se reinventa en el mundo de ahora se queda atrás, por qué hace 42 años era distinto, era un pueblo chico, eran campesinos, ahora Colina ha crecido y es un pueblo demasiado grande. Hay que reinventarse y así no perder el capital invertido en el emprendimiento. Si hoy venden 10 mil no tiene que gastarlos, sino invertirlos.

Es importante que tengan la paciencia de estar detrás de un mostrador, que atiendan bien a la gente. Aquí llegan muchos adultos mayores e incluso jóvenes con problemas, uno les puede dar una palabra de aliento, eso sirve mucho. A Veces un problema puede aparecer muy grande y uno con solo escuchar a los clientes con una palabra uno los puede sacar de ese sufrimiento que tienen

Ser comerciante es más que solo ser comerciante. Es escuchar al cliente y ayudarlo lo más que uno pueda.

¿Qué mensaje le dejaría en este mes de abril a todos los vecinos y vecinas de la comuna?

El mensaje más lindo que les dejo, es que se ayuden unos con otros, que sean buenos vecinos, los tiempos son difíciles, pasamos una pandemia muy difícil. Ahora tenemos que seguir adelante y ayudarnos a mejorar. Y por supuesto que sigan corriendo.

Si usted quiere emprender, tiene dudas, busca capacitaciones o guía acérquese a Colina Emprende ubicado en Av. Interprovincial #130, Colina

Olivia Riquelme “Bazar Colina”

Dirección: carretera general san martín 098, local 1

Número de teléfono: +569 5322 7323

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